Tres desastres provocados por el Cambio Climático

Este artículo no pretende ser ni mucho menos una revisión completa de los innumerables efectos de este hecho, sino un pequeño esbozo general de los mismos.  Obviando a aquellos que defienden la inexistencia de un cambio en el clima de nuestro planeta, los verdaderos expertos afirman que la temperatura medida en la superficie parece estar aumentando a escala global y no son pocos los efectos observables que se espera se intensifiquen en las próximas décadas.


RETIRADA DE HIELO DE LOS GLACIARES

Como consecuencia del cambio en el clima a unas temperaturas, por lo general, más cálidas que las actuales, muchos de los glaciares que hoy existen en nuestro planeta desaparecen debido al deshielo de la nieve allí acumulada durante miles de años.

Fotografía de Northwestern Glacier, Kenai Fjords National Park, Alaska (1909)
Fotografía de Northwestern Glacier, Kenai Fjords National Park, Alaska (2005)

Podéis encontrar este y muchos ejemplos más en la web del proyecto «The Exploring the Environment Project»  o en el siguiente enlace http://ete.cet.edu/gcc/?/resourcecenter/viewResource/6


AUMENTO DEL NIVEL DEL MAR

Se estima que el nivel del agua de los océanos aumenta 3,2 mm por año y que esto lo lleva haciendo aproximadamente desde 1992 hasta 2012 mínimo. Esto lógicamente no produce un problema serio en la gran mayoría de costas españolas, que se encuentran bastantes metros por encima del nivel del mar, pero sí que es un problema inmediato en algunas islas del pacífico como Hetaheta, Sogomou y Nuatambu, donde ya ha desaparecido más del 50% de su superficie, a causa de un fenómeno que se ha acelerado sobre todo desde el año 2002 (Albert et al., 2016).

Recesión costera de Sogomou y Kale. (a) Recesión costera en la isla de Sogomou entre 1947 y 2014, (b) vista desde el extremo oriental de Sogomou que se erosiona hacia el resto de la isla, (c) recesión costera en Kale Island entre 1947 y 2014. Nota: Kale Island fue completamente desplazada en 2014.

AUMENTO DE LA CONCENTRACIÓN DE DIÓXIDO DE CARBONO

Si hay alguna consecuencia del cambio climático que está totalmente justificada y comprobada, este es el aumento de la cantidad de dióxido de carbono (CO2) atmosférico. En 2015 la concentración atmosférica media mundial de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzó por primera vez las 400 partes por millón (ppm), y se disparó de nuevo en 2016, alcanzando nuevos récords como consecuencia del episodio de El Niño de gran intensidad, según se indica en el Boletín sobre los gases de efecto invernadero que publica anualmente la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Es cierto, que estos niveles de CO2 ya habían alcanzado anteriormente la barrera de las 400 ppm, pero solo en algunos lugares concretos durante varios meses del año, nunca antes a escala mundial y durante más de ese periodo de tiempo.

El aumento de estos niveles de CO2 también deriva en una sobreexplotación de los sumideros, que no son otros que los lugares del planeta capaces de absolver este gas y retenerlo allí durante miles de millones de años. Estos sumideros absorben actualmente alrededor de la mitad de las emisiones de CO2 producidas en el mundo, pero existe el riesgo de que se saturen, lo cual aumentaría la fracción de las emisiones de dióxido de carbono que permanece en la atmósfera. Como curiosidad necesaria para el conocimiento general y que nunca se suele tener en cuenta, es el hecho de que el suelo y el océano actúan efectivamente como sumideros y que cada año, retiran cantidades masivas de CO2 que de otra forma acabarían en por intoxicarnos.

No debemos olvidar que el CO2 no es el único gas de efecto invernadero que existe en nuestra atmósfera, pero sí que es uno de los que más problemas nos pueden causar a largo plazo y el que tiene mayor forzamiento radiativo (cambio en el flujo neto de energía radiativa hacia la superficie de la Tierra) después del vapor de agua, osea, las nubes en este caso (IPCC, 2007). Entre 1990 y 2015 el forzamiento radiativo experimentó un incremento del 37% a causa de los gases de efecto invernadero de larga duración, tales como el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O), resultantes de las actividades industriales, agrícolas y domésticas. El dióxido de carbono (CO2) contribuyó aproximadamente en un 65% al aumento total del forzamiento radiativo causado por los gases de efecto invernadero de larga duración. Su concentración en la era preindustrial, de alrededor de 278 ppm, representaba un equilibrio entre la atmósfera, los océanos y la biosfera. Las actividades humanas, como la quema de combustibles fósiles, han alterado el equilibrio natural y en 2015 el promedio mundial de CO2 se situó en un 144% de su nivel en la era preindustrial y su concentración media mundial alcanzó las 400 ppm. De 2014 a 2015 el incremento de CO2 fue mayor que el año anterior y que la media de los diez años anteriores.

Resumen de los componentes principales del forzamiento radiativo del cambio climático (IPCC)

En la web de la OMM podreís encontrar más información al respecto https://public.wmo.int/es


¿CUÁL ES EL VERDADERO PROBLEMA?

Si creéis que estos ejemplos no son lo suficiente fatalistas, aun falta lo peor, y es que no podemos prevenir con exactitud qué va a pasar, debido a la falta de técnicas, de instrumental, a los posibles cambios en los alrededores de las estaciones de medida y por supuesto, a los errores y variabilidad asociados con cualquier medición real. Nos es para nada tan sencillo como los medios de comunicación lo pintan, pero esto no desalienta a los investigadores que trabajan día a día, elaborando informes medioambientales para que los organismos gubernamentales tengan los suficientes datos y sean capaces de tomar la decisión más «adecuada» para sus ciudadanos.

Por último os dejo aquí alguna bibiliografía por si os interesa el tema:

Albert, S., Leon, J., Grinham, A. R., Church, J. A., Gibbes, B. R., Woodroffe C. D. (2016) «Interactions between sea-level rise and wave exposure on reef island dynamics in the Solomon Islands.» Environmental Research Letters. 11 (5)

Solomon, S., Qin, D., Manning, M., Chen, Z., Marquis, M., Averyt, K. B., Tignor, M., Miller, H. L. (2007) «Contribution of Working Group I to the Fourth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change«. IPCC.  Fourth Assessment Report: Climate Change.

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