¿Cuál es la función de las avispas en la naturaleza?

«Las avispas no sirven para nada. No tienen una función en el ecosistema». No han sido pocas las veces que he escuchado a alguien decir algo así y es que en mi cabeza, como bióloga, esta expresión chirría. Porque todo biólogo sabe que todos los seres vivos tienen su papel en el ecosistema en el que viven y si no fuera así, no tendrían por qué existir, ¿no?. Y es que es normal que estos insectos nos resulten molestos. Nos estorban cuando salimos a nuestro jardín o al campo, van detrás de nuestra comida y encima cuando las intentas espantar, van y te pican. ¡Y no se mueren! No como las abejas, que tratan siempre de evitarte y solo quieren el polen para hacer miel y de paso polinizar las flores que tanto nos gustan.

Hasta que me puse a investigar hace algunas semanas, ni yo misma tenía la respuesta a este tema, pero hoy puedo afirmar que, efectivamente, todo ser vivo tiene su rol en su ecosistema.


Avispas Sociales

Damas y caballeros, les presento a una avispa del género Vespula, es decir, lo que aquí conocemos como avispas sociales (las que hacen el avispero en tu tejado, vaya).  Estos insectos viven en colonias en las cuales viven miles de obreras estériles y una reina que es la que pone los huevos, exactamente igual que las abejas.

Fotografía de Vespula sp.

Una vez llega la primavera, las reinas salen de su letargo poshibernación para construir un avispero a bese de fibras de madera mezcladas con agua. Cuando consigue crear un pequeño nido de unas cuantas celdas, la reina comienza a poner los huevos que generaran a sus obreras y se encargaran de levantar el resto del avispero. Las avispas obreras cuidan además de los huevos y larvas puestos por su madre, cooperando y comunicándose entre sí para defender el nido y recolectar comida. Cuando el avispero se les queda «pequeño» las avispas obreras comienzan a alimentar más a algunas larvas, lo que desencadena una respuesta genética en ellas, que las convertirá en un futuro en potenciales reinas.

No existen las avispas macho dentro de la colonia, ya que como todos los insectos sociales, su ciclo es haplodiploíde, es decir, los huevos destinados ser machos nunca precisan de fecundación y son puestos por la reina cuando los niveles hormonales del avispero lo determinan. Las obreras presentan la capacidad de poner huevos pero rara vez se aparean.


¿Avispero o colmena?

Es importante saber diferenciar un avispero de una colmena, pero para hacerlo hay que atender a la biología de las avispas y las abejas. Y es que no son difíciles de diferenciar ya que aunque ambos insectos suelen aprovechar huecos en troncos de árboles o cavidades en el suelo, para construir el nido y usan además estructuras hexagonales, las abejas construyen celdas más regulares y las avispas (al usar principalmente celulosa en su construcción) hacen avisperos con apariencia acartonada. Los paneles de las abejas están además construidos con la cera secretada por ellas mismas.

Izquierda, colmena con una colonia de abejas; Derecha, avispero con unas pocas avispas.

Su importancia para el ecosistema

Las avispas, efectivamente, son también importantes en el medio en el que viven, si bien no desempeñan ningún papel único como otros seres vivos, las avispas sociales son depredadores y como tales juegan un papel ecológico vital, controlando el número de plagas potenciales como la mosca verde y diversas orugas. Se estima además que las avispas sociales del Reino Unido podrían ser capaces de alimentarse de 14 millones de kilogramos de insectos durante el verano y por lo tanto, un mundo sin avispas sería, definitivamente, un mundo con un número mucho mayor de plagas de insectos en nuestros campos, cosechas y jardines.

Además de ser grandes depredadores en el mundo de los insectos, son también valiosas polinizadoras para algunas plantas nectaróforas, ya que transfieren el polen mientras visitan las flores para beber néctar, una sustancia altamente «adictiva» para ellas y que explicaría el por qué son tan molestas durante nuestros picnis. Las avispas son capaces de criar larvas todo el año excepto agosto, lo que explica el gran número de invertebrados que son capaces de cazar y con los cuales alimentan a las crías. Debido a esta dieta rica en proteínas, estas larvas producen gotas de azúcar de las que se alimentan los adultos y por eso, a finales de verano, las avispas parecen tan desesperadas por nuestros refrescos y nuestros zumos ya que se quedan sin su mayor fuente de azúcar.


Su importancia para la ciencia

Científicos del University College de Londres (UCL) y de la Universidad de Gloucestershire pretenden llevar a cabo un estudio aprovechando el amor de las avispas por nuestros refrescos. En el experimento están usando trampas fabricadas con botellas y un poco de cerveza para estudiar las distintas especies de avispas que viven en Reino Unido y proporcionar algunos datos de referencia para una encuesta anual de grandes avispas en los próximos años ya que  como dice el Dr. Seirian Sumner (UCL): «Las avispas negras y amarillas que nos molestan en las comidas campestres son avispas sociales y nos gustaría saber mucho más sobre dónde viven y qué tan comunes son…».

Y es que es importante pararnos a pensar sobre cualquier cosa que por pequeña que sea no nos cuadre en nuestra cabeza ya que como bien dice el Profesor Adam Hart: «Los insectos suelen tener dificultades; cambiando los ambientes, cambiando el clima, la pérdida de hábitat y el uso de insecticidas están tomando su peaje en estas criaturas vitales. Sin embargo, mientras muchos toman la causa de la abeja o exaltan la belleza de las mariposas, algunos de los insectos más fascinantes e importantes siguen siendo los más vilipendiados. Es hora de que dejemos de preguntar «cuál es el punto de las avispas» y comenzamos a apreciarlas por las maravillas ecológicas que son».

(BBC News – 

 

 

 

 

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